top of page

Cuando la vida era más sencilla(Y no lo sabíamos)

  • Foto del escritor: Brian Mou
    Brian Mou
  • 20 ene 2024
  • 4 min de lectura

Actualizado: 2 abr 2024


La adolescencia es una etapa comúnmente turbulenta, por ello, muy significativa en la vida de muchos, en mi caso no fue la excepción. Rescato una memoria muy grata y de mucho aprendizaje que quisiera compartir.




Estábamos reunidos perdiendo el tiempo, escuchando música y descubriendo nuevos sonidos para nosotros. Cada par de días, alguien del grupo de amigos traía un nuevo aporte, alguna banda o artista desconocido para el resto que, casi de inmediato, se convertía en el nuevo favorito. Así fue como conocimos el embrujo de la música, esos lapsos en los que el track se reproducía en el discman y la mezcla de las melodías en un velo meloso envolvía el arte con el oyente, resonando al unísono por una fracción de eternidad. Era casi imposible no reproducir de nuevo y pensar: Ese tipo siente lo mismo que yo...


Posiblemente por esas experiencias llegamos a una conclusión: Teníamos que hacer una banda. Sólo que había un pequeño inconveniente, nadie sabía tocar un instrumento. Así que cada uno haciendo un pequeño inventario en casa, recopilamos dos guitarras acústicas. Todavía no era suficiente para una banda de rock/punk, pero era un inicio.


Íbamos al colegio con la guitarra en la espalda, aunque solo sabíamos hacer tres acordes maltrechos. Un amigo en común de un amigo nos enseñó acordes nuevos y nos corregía la técnica, hasta que un día pudimos tocar completa, una canción. A partir de ese momento teníamos un nuevo amigo y mentor.

Sabiendo ya la mayoría de los acordes básicos, solo debíamos combinarlos y cambiar los tempos para ejecutar mas canciones nuevas, un nuevo nivel se había desbloqueado.


En ese punto debíamos ocuparnos de otro asunto sin resolver, con tan solo dos guitarras acústicas no podíamos hacer una banda de rock/punk, necesitábamos un bajo y una batería. En mi familia se consideraba como un recurso económico adicional, para pagar las vacaciones o porque no alcazaba para el mes, hacer tamales para vender. Con el apoyo de mi familia hicimos por encargo aproximadamente trescientas piñas de tamal que, una vez repartidas en cantidades que pudiéramos movilizar en bicicleta, entregamos a domicilio. Con ese dinero compramos un bajo eléctrico, un amplificador pequeño y una batería, todo de segunda mano. Ya teníamos lo necesario para iniciar una banda, buscamos cursos gratuitos ya que nuestros padres no podían costear clases de música, pero incluso en iniciativas municipales nos dieron la espalda.


No conocíamos a alguien que supiera tocar bajo y batería para le pudiera enseñar a los miembros designados para cada instrumento.

Decidí incorporarme a un ministerio musical religioso en el que había músicos profesionales, con la intención de aprender todo lo posible de bajo y batería para transmitir el conocimiento, además de perfeccionar un poco más mi habilidad en la guitarra.

En ese ministerio toqué por primera vez una guitarra eléctrica, el güiro y aprendí a cantar coros, fue una gran experiencia.


Comenzamos los ensayos de bajo y batería hasta que luego de dos años formamos un pequeño repertorio, organizamos un festival musical para recaudar fondos en el gimnasio del colegio y dimos nuestra primera presentación como banda. Fue épico, al menos para nosotros.



«Toma la vida en los términos de la vida, un día a la vez. Y diviértete mientras lo haces». ». Joe Perry


Han pasado 20 años de esa anécdota, ciertamente no es la historia una banda legendaria, pero se disfrutó muchísimo, hoy en día algunos seguimos ligados a la música, ya sea como un escape de lo cotidiano, para conectar con uno mismo o con alguien más. Sin duda los adultos que somos hoy, nos constituimos gran parte de esa experiencia.


Lo quiero destacar de la anécdota, es que a pesar de ser adolescentes de clase media nunca pudimos percibir obstáculos perpetuos que nos separa del sueño de formar una banda, solo asuntos temporales de los cuales ocuparse, quizás por inocencia o ingenuidad, pero hicimos cosas que mi yo de adulto a veces no recuerda.

Si les sirve de algo para su propia vida hagan suya la siguiente y respetuosa recomendación:




No hay que dejar pasar el estímulo de la creatividad.

Con esto me refiero a que justo luego de un chispazo creativo la mente alerta sobre lo que atenta con la zona de confort. Claramente al inicio de cada proceso existe mucha incertidumbre, es normal sentir temor a lo desconocido pero eso no justifica abandonar la idea a priori.


Se escala una montaña un paso a la vez.

Ni el mejor planificador lograría resolver de forma inmediata todos los pormenores de un proyecto, porque algunas cosas toman tiempo o porque hay situaciones inesperadas que surgen en el camino. La única forma de avanzar sin tener un burnout, es ir resolviendo un problema a la vez, hasta que se complete una tarea, ir a la siguiente.


Comprende tu zona de acción.

Evadimos la frustración cuando entendemos que existen situaciones ajenas a nosotros que pueden afectar los proyectos de vida. En algunos casos no podemos hacer nada mas, comprenderlo es liberador y buscar opciones nuevas es un paso astuto.


Crea una red de apoyo.

Lo que aprendemos en la vida se lo debemos en gran parte a nuestro entorno, por ello es necesario tener un grupo de personas vitamina, indispensables cuando las cosas no van tan bien. Las personas que nos rodean influyen mas de lo que nos damos cuenta.


Acércate a personas que sepan mas que tú.

Las mentorías y el aprendizaje son de suma importancia cuando debemos desarrollar habilidades nuevas ante un proyecto que requiera que nos ocupemos de situaciones de las cuales no tenemos una experiencia previa. Conocer personas con diferentes habilidades para aprender de ellos es una gran recurso, solo recuerda retribuir, reconocer y valorar el conocimiento recibido.




Ante una situación difícil en la vida, solo no se detengan, avancen con lo que esté en su zona de acción. Algunas cosas toman tiempo, pero cada día cuenta. Un paso a la vez y el problema se va haciendo mas pequeño.

 
 
 

Comentarios


PENSAMIENTOS COTIDIANOS

  • Instagram
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn

©2022 por Pensamientos Cotidianos. Creado con Wix.com

bottom of page